// ESPECIALIDADES TÁCTICAS DISPONIBLES
Cada operativo de G.H.O.S.T. cumple una función específica dentro de la cadena táctica. No hay roles secundarios: cada posición es crucial para el éxito de la misión. Selecciona tu especialización basándote en tu experiencia, habilidades y estilo de juego.
El Comandante Operativo es la autoridad máxima sobre el terreno. Toma decisiones estratégicas en tiempo real, coordina equipos, ajusta planes según la situación y asume la responsabilidad total del éxito o fracaso de la misión. Requiere experiencia extensa en combate, liderazgo natural y capacidad para mantener la calma bajo presión extrema.
Experiencia previa en roleplay militar, capacidad para dirigir operaciones complejas, comunicación clara y efectiva, disponibilidad para coordinación.
El cerebro detrás de cada operación. Recopila, analiza y distribuye inteligencia crítica. Coordina reconocimiento, identifica amenazas, planifica infiltraciones y mantiene la conciencia situacional completa. Su información determina si la misión avanza o se aborta.
Atención al detalle, capacidad analítica, conocimiento de tácticas militares, habilidad para procesar información bajo presión.
Maestro de la destrucción silenciosa. Neutraliza infraestructura enemiga sin explosiones llamativas: sistemas eléctricos, comunicaciones, suministros logísticos. Convierte fortalezas enemigas en trampas mortales. Su trabajo pasa desapercibido hasta que es demasiado tarde.
Conocimiento técnico básico, creatividad táctica, paciencia, precisión en acciones críticas.
El fantasma que nadie ve venir. Realiza exploración profunda en territorio hostil, identifica rutas de infiltración, mapea posiciones enemigas y localiza puntos ciegos. Primera línea de inteligencia sobre el terreno. Si te detectan, la misión está comprometida.
Paciencia extrema, capacidad para operar solo, discreción total, resistencia física y mental.
Muerte silenciosa desde la distancia. Elimina objetivos de alto valor sin alerta enemiga, proporciona soporte de fuego de precisión durante asaltos, controla áreas extensas desde posiciones elevadas. Un disparo, un objetivo, cero margen de error.
Enfoque total, capacidad para permanecer inmóvil durante horas, toma de decisiones instantánea bajo presión.
Ojos en el cielo, cerebro en tierra. Maneja sistemas de vigilancia aérea no tripulados, proporciona reconocimiento en tiempo real, identifica movimientos enemigos, coordina fuego de apoyo. Tu visión aérea mantiene al equipo vivo.
Capacidad multitarea, comunicación clara bajo presión, conocimiento de tecnología de vigilancia.
Experto en demolición controlada y desactivación de artefactos. Crea brechas tácticas en fortificaciones, neutraliza trampas explosivas enemigas, establece cargas de demolición con precisión quirúrgica. Manos firmes, nervios de acero.
Nervios de acero, conocimiento técnico de explosivos, capacidad para trabajar bajo presión extrema.
El enlace vital entre todos los elementos de la misión. Mantiene comunicaciones encriptadas, coordina movimientos entre equipos, intercepta transmisiones enemigas, gestiona códigos de radio. Si las comunicaciones fallan, la misión colapsa.
Comunicación clara y precisa, conocimiento de códigos de radio militares, capacidad para gestionar múltiples canales simultáneos.